România Liberă - Rumania | Jueves, 14. Enero 2010
Los rumanos salen a la defensa de su cocina abundante en grasas
Las reacciones positivas procedentes de países occidentales ante el proyecto de Rumanía de introducir un impuesto a la comida rápida se han multiplicado en los últimos días. Sin embargo, una tasa de ese tipo amenaza las costumbres culinarias tradicionales del país, opina el diario România Liberă, ya que se comen sobre todo grasas: "La carne es para los rumanos sinónimo de comida. En nuestro país uno no se puede imaginar una comida sin ella a no ser que sea justamente Cuaresma o se esté hablando de alguna enfermedad. ... El famoso libro de cocina de Sanda Marin, que ha educado a generaciones de amas de casa, está lleno de horrores grasientos, algunos en el límite de lo obsceno, como la 'oca rellena de col'. Y por supuesto que la comida debe estar sazonada con una sabrosa cantidad de sal, si no 'no sabe a nada', y si por una casualidad hay verdura, se sirve automáticamente frita, asada o hervida hasta dejarla irreconocible, y se ahoga en sal y salsas. ... La Semana Santa está a la vuelta de la esquina [fecha de la introducción del impuesto] y entonces nos rebelaremos contra el hipócrita Gobierno que pretende influir en nuestro paladar."
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