Neue Zürcher Zeitung - Suiza | Sábado, 9. Octubre 2010
Un espectáculo en materia de derechos humanos
El premio Nobel de la Paz con el que se ha galardonado al activista pro derechos humanos Liu Xiaobo ha producido duras reacciones por parte del régimen de Pekín pero no cambiará nada, opina el periódico liberal conservador Neue Zürcher Zeitung: "Puede ser que otorgar el premio Nobel de la Paz a un disidente chino calme la mala conciencia. Pero la sumisión política que practican los Estados occidentales ante los gobernantes de la potencia económica China no cambiará gracias a este premio. ... Poner en la picota de la opinión pública mundial al régimen chino concediendo el premio Nobel de la Paz a un disidente producirá como mucho un endurecimiento de Pekín. En vista de la cifra de Estados occidentales que reverencian una y otra vez a China, la señal de Oslo desenmascara su dualidad. Se necesitaría un claro posicionamiento político con referencia a China. No obstante, no en un espectáculo de entrega de premios, sino en la cotidianeidad política, a menudo poco espectacular, e incluso en el momento en que uno cree que se tocan los propios intereses. Estando en la picota, Pekín apenas querrá escuchar."
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