Sme - Eslovaquia | Martes, 11. Enero 2011
Los consumidores tienen culpa en el escándalo de dioxinas
La semana pasada se cerraron provisionalmente unas 5.000 granjas alemanas debido al escándalo que azota actualmente al país en torno a los piensos contaminados con dioxina. El periódico liberal Sme, por su parte, no se muestra asombrado de que existan escándalos de ese tipo: "Todos los sábados se inundan los hogares alemanes con vistosas ofertas de los supermercados más cercanos en las que se describe de manera precisa qué se podrá conseguir a un precio reducido durante las siguientes semanas. El lunes, pues, la gente va a la caza y captura de leche, pollos, mantequilla o queso en oferta. Ahorran para poderse permitir unas vacaciones de lujo en verano o para comprarle a la esposa un nuevo coche. ... Un par de desconcertados compran productos ecológicos durante un tiempo con la esperanza de que posean una mayor calidad. Pero rápidamente empiezan a hacer cuentas y abandonan esos caros productos para volver a los baratos. ... Es imposible que un pollo que cuesta menos que un billete de ida en transporte público se haya criado de manera saludable. Lo decisivo es que esto nos comience a interesar en cuanto consumidores."
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