Frankfurter Allgemeine Zeitung - Alemania | Lunes, 27. Junio 2011
Hungría quiere congraciarse con Pekín
El primer ministro de Hungría, Viktor Orbán, ha agradecido efusivamente el anuncio de la compra de bonos estatales por parte de China refiriéndose a esta operación como un hito. El periódico conservador Frankfurter Allgemeine Zeitung advierte de las consecuencias de esta voluntad de congraciarse con Pekín: "Por suerte Orbán evitó el hecho lamentable de hablar de 'estar a un mismo nivel' entre buenos amigos. No se podía esperar una crítica a la situación de China por parte de Hungría, ya que el país considera que necesita demasiado al país para tal cosa. Los húngaros tendrán que tener claro que los contactos financieros tan íntimos los llevan a una dependencia inmediata. Tal cosa resulta inevitable en épocas de globalización y no es algo que se deba criticar sustancialmente. Pero tampoco está prohibido investigar un poco mejor a los prestamistas. La potencia financiera de China está más allá de toda duda y la propia afirmación de que China se implica a largo plazo en Europa, también resulta creíble. China obtiene de esta manera influencia en y sobre Europa. Se trata de un nuevo significado de la expresión 'política comprada'."
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