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Tema destacado del Lunes, 6. Octubre 2008


Rechazo al plan de rescate conjunto


Los presidentes y máximos gobernantes de Alemania, Francia, Gran Bretaña e Italia han rechazado el fin de semana un plan de rescate conjunto para los bancos europeos. A pesar de que exigen una estrecha colaboración entre todos los Gobiernos, cada país comunitario debe decidir por sí mismo sobre las ayudas destinadas a sus propios bancos. La prensa europea tacha la solución de insatisfactoria.


Trouw - Holanda

El periódico Trouw duda que la UE haga honor a su pretensión como autoridad económica y política: "Han dejado caer una tras otra palabras tranquilizadoras como coordinación, responsabilidad y estabilidad. Los cuatro están fuertemente decididos a salvar los bancos y los ahorros de los ciudadanos y dejar libre el sistema financiero para que pueda fluir nuevamente el dinero hacia las empresas y los privados. Pero no puede hablarse de que abordaran el problema en conjunto . ... Cada país sigue su propio camino y la comisaria [de Competencia] de la UE [Neelie] Kroes debe analizar si todo eso está permitido. ... El hecho de que los líderes de las grandes potencias económicas de Europa no hayan podido formular ninguna estrategia muestra una vez más que la Unión Europea no es aún la autoridad económica y política que quiere ser. Hay que esperar a ver si la la Unión financiera y monetaria construida con tanto cuidado puede sobrevivir a esta tormenta financiera." (06/10/2008)


La Repubblica - Italia

El periódico de izquierda La Repubblica critica el abismo entre el ideal de unidad de la presidencia francesa y la cruda realidad del individualismo de los países. "Después de que la UE haya creado un sistema monetario unitario y haya permitido que sus bancos se conviertan en gigantes mediante fusiones internacionales, los Estados deben hacerse cargo ahora de la falta de integración política del sistema. Esto lleva a una pequeña guerra entre países, como se ha mostrado en el ejemplo de Irlanda contra Inglaterra: Los ingleses huyen con sus ahorros a Irlanda, que atrae con nuevas seguridades estatales las cuentas bancarias. Los cuatro ni siquiera pudieron ponerse de acuerdo en París a un nivel conjunto de garantías estatales en el caso de insolvencia bancaria. Sólo alcanzaron un acuerdo respecto a anular las indemnizaciones de los malos banqueros. Al mismo tiempo prometieron una flexibilización de las reglas contables que les permita a los bancos seguir aplazando la exigida revelación de las pérdidas." (06/10/2008)


La Vanguardia - España

El periódico La Vanguardia supone que la decisión del sábado no será suficiente para sortear la crisis en Europa: "Al día siguiente de asumir el compromiso 'solemne' de sostener cualquier banco en crisis adquirido en la minicumbre europea celebrada en París, la canciller de Alemania, Angela Merkel, se vio obligada, en pleno domingo, a reforzar ese mensaje con el anuncio de que el Estado garantizará la totalidad de los depósitos que los ahorradores tengan en las entidades bancarias del país. ... La garantía pública total de los depósitos bancarios de los particulares, sin embargo, no acaba con todos los problemas. El clima creado, unido a la contracción del crédito, agravará sin duda la ya maltrecha marcha de la economía. Lo sucedido en Alemania y los problemas que se viven en otros países, como Bélgica o Italia, exigen nuevas respuestas de la Unión Europea, después de la minicumbre del sábado, y una actuación más intensa por parte de los gobiernos y del Banco Central Europeo para garantizar la suficiente liquidez a la banca y al conjunto de la economía." (06/10/2008)


Sydsvenskan - Suecia

La cumbre de los cuatro países europeos miembros del G-8 celebrada la semana pasada hace sombra al inminente encuentro de los ministros de Hacienda de la UE. Los críticos opinan que los resultados ya han sido determinados en la primera reunión. El periódico Sydsvenska Dagbladet de Malmö interpreta esto como una señal de que la UE necesita una nueva constitución: "Las reglas vigentes no son adecuadas para una Unión de 27 miembros, lo que ralentiza a la UE, llegando incluso a paralizarla a veces. Esto tienta a los países más grandes a llevar a cabo sus propias iniciativas. Es evidente la necesidad de una regulación más simple a la hora de tomar decisiones, pero tras el 'no' de Irlanda todavía no está claro cuándo se podrá poner en vigor tal regulación. … También en Suecia se van propagando rumores antes de que el Parlamento pronuncie su postura en otoño. Según se oye, el derecho de autodeterminación del país se ve amenazado de diversos modos. Como si fuera mejor que los países europeos del G-8 tomaran las decisiones con más frecuencia." (06/10/2008)


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