El periódico La Vanguardia reflexiona sobre el significado que tienen hoy los conceptos políticos de izquierda y derecha: "Hasta hace poco, y desde los tiempos de Karl Marx, la diferencia entre una política de derechas o izquierdas parecía nítida, y se basaba en defender los intereses de la patronal o de los obreros, simplificando. Dicha diferencia resulta cada vez más difusa en lo que respecta a la economía. ... El Gobierno del presidente francés Nicolas Sarkozy, catalogado de derechas, acaba de crear una tasa del 1,1% sobre los beneficios del patrimonio y de las inversiones. ... Una medida que antes se habría reservado a la izquierda. Otra disposición muy alejada del conservadurismo nos la acaba de ofrecer EE. UU., prototipo del discurso liberal, al nacionalizar dos entidades financieras en crisis. En sentido contrario, y entre nosotros, el Gobierno socialista ha dado marcha atrás en el tajante proyecto del ministro de Trabajo e Inmigración de cesar en la contratación de extranjeros en sus países. Aunque algunas críticas al respecto han surgido de sectores considerados de izquierdas, la decisión de matizar la propuesta, no desestimando del todo la obtención de trabajadores en sus lugares de origen, ha estado inducida por los empresarios. ... ¿No existe diferencia entre votar a la izquierda o a la derecha? Sí la hay, pero circunscrita al terreno ideológico. El reconocimiento del matrimonio entre homosexuales y del derecho a adoptar, una ley progresista sobre el aborto ... son acciones propias de la izquierda. El resto, la economía, es interclasista." (12/09/2008)
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