Henrique Raposo aboga en el semanal Expresso por conceder a China y Asia un lugar en el Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Mundial y el grupo de las naciones industriales líderes, constituido hasta ahora en tanto que G8 por EE.UU., Canada, Japón, Alemania, Gran Bretaña, Francia, Italia y Rusia: "En el siglo XXI, la estabilidad financiera sólo funciona en conjunto entre el mundo occidental y Asia. Por eso, Occidente debe dejar una parte del poder dentro de las instituciones internacionales a los países asiáticos. Pero esta reforma es un tema que produce malestar a la élite occidental porque confirma la caída de Occidente y sienta a los asiáticos junto a europeos y estadounidenses en lo más alto de la jerarquía mundial. ... Desde 1945 existe un acuerdo por el cual el Fondo Monetario Internacional siempre tiene un presidente europeo y el Banco Mundial, uno estadounidense. Este acuerdo recuerda a los almuerzos de las grandes familias: En una mesa se sientan los mayores (Europa y Estados Unidos); en la otra, los niños (China, India, etc.). ... Pero Asia ya es demasiado grande para sentarse en la mesa de los niños. ... En la mesa de los mayores deben colocarse más sillas para que China, India, etc. también puedan sentarse. En el caso de que Occidente no convierta en 2008 su mesa rectangular de 1945 en una mesa redonda, los asiáticos se construirán una propia en la que sólo tendrán lugar ellos. Los países europeos tendrán entonces que sentarse algún día en la mesa de los niños." (20/10/2008)
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