La República Checa celebró el lunes la revolución conjunta de hace 19 años por medio de la cual se dio fin al régimen comunista totalitario de la antigua Unión Soviética. Jan Jandourek reflexiona en el periódico liberal Mladá fronta DNES sobre las encuestas actuales en las que muchos checos expresan sentimientos nostálgicos por el período previo al cambio. "No todo era malo, se dice de la era de los comunistas. Seguramente, en los campos de trabajo forzado no había desempleo, por ejemplo. ... Borramos con frecuencia todo lo malo de nuestra memoria, sobre todo porque sabemos que al final todo ha salido bien. Tenemos claro que un preso político que trabajaba en las minas de uranio no tiene demasiados motivos para la nostalgia porque la Historia forma parte de su vida. Prácticamente ningún delito de los comunistas ha sido expiado. Sin embargo, echaron muchas cosas al suelo: instituciones, escuelas, partidos políticos, asociaciones, pequeños y medianos empresarios o agricultores privados, todos ellos portadores de memoria histórica. También liquidar personas o enviarlas al exilio tuvo su parte en el quiebre de la continuidad y la pérdida de las tradiciones. ... No, en la URSS – de manera similar al Titánic – no todo era malo. Pero, en suma, constituyó una considerable catástrofe." (18/11/2008)
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