En tiempos de crisis económica pueden volverse a ponerse rápidamente de moda las viejas virtudes comerciales, opina el periódico Süddeutsche Zeitung. "Ningún gerente, ningún patriarca empresarial debe encontrar una nueva escala de valores si busca en su propio ámbito cultural, que promete una orientación para la actividad mercantil. Dicha actividad debe estar en consonancia con la propia conciencia y corresponder a los requerimientos de la sociedad. Sinceridad, credibilidad, confianza, ahorro, diligencia, veracidad, respeto y, por supuesto, también el afán de lucro, pero atendiendo a una correcta medida – estos valores marcan ya desde el siglo XIV el ideal de un comerciante honrado. El ideal que hizo posible el desarrollo material y cultural de Europa. Un ideal que Thomas Mann formulara a través de su figura novelesca del comerciante de Lübeck Johann Buddenbrook: 'Siente las ganas de los negocios del día, pero haz sólo los que nos permitan dormir por la noche.' Y la que el empresario Robert Bosch volcara en la frase: 'Más vale perder dinero que confianza'. Estas máximas no pertenecen a un mundo económico perdido, sino que son señales de un renacimiento." (07/01/2009)
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