Louis Michel, comisario de la UE para el Desarrollo y Ayuda Humanitaria, teme en el semanal freitag que la ayuda para el desarrollo disminuya sustancialmente en tiempos de recesión mundial. "La recesión económica nos ha hecho caer en la cuenta de que nuestra arquitectura financiera no sólo es extremadamente frágil, sino que apenas está a la altura de los tiempos. Los llamamientos actuales a una reforma del FMI [Fondo Monetario Internacional] han llegado con retraso. No se podrían conceder derechos a voto en esta cuestión de manera más paradójica. Sólo a modo de ilustración: A Bélgica, Luxemburgo y Holanda les corresponden más votos que a Brasil, China e India. Eso debe cambiarse a toda costa. Estoy completamente convencido de que la sola Unión Africana debe disponer de una representación adecuada que defienda los intereses de su continente. Aunque la crisis financiera empezó en los países más ricos, sufren sus consecuencias predominantemente los países en vías de desarrollo, no sólo a causa de la disminución de la ayuda para el desarrollo. Las transferencias de dinero de los migrantes trabajadores de Europa occidental a sus familias de Zimbabue, Somalia, Angola o Ghana, son a menudo las únicas venas de vida para millones de familias. Si éstas se suspenden, la catástrofe será inminente. Con más razón se debería meditar sobre nuevas fuentes de financiación del desarrollo." (20/01/2009)
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