Varios partidos políticos españoles se están viendo sacudidos por graves escándalos de corrupción. Lluís Basset, director adjunto del periódico El País, determina en su blog una jerarquía de la corrupción: "En cabeza de todos, los corruptores. En segundo lugar, los corruptos. En tercer lugar, los facilitadores, todos cuantos aportan sus saberes técnicos, sus habilidades para organizar los manejos: urbanistas, arquitectos, abogados, fiscalistas, economistas. En último lugar, los que miran a otro lado: la oposición, los auditores y controladores, los fiscales y jueces, los periodistas. Cada uno puede ir llenando la lista. Teniendo en cuenta que muy rápidamente corren los puestos en la escala. Los corruptos que se convierten en corruptores, los facilitadores que devienen corruptos, los despistados que se convierten en facilitadores. Es el sino de la sociedad que no sabe atajar el mal: irá bajando por el cuerpo hasta infectarlo todo. No hay corrupción sin corruptores. Cuanto más poderosos, más intensa su corrupción. ... Cuanto más poderosos, más ocultos y de difícil localización. Y cuanto más poderosos, más responsables. El pescado empieza a corromperse por la cabeza. Pero la obligación de atajarla y evitar que la metástasis nos alcance a todos es de todos." (04/11/2009)
» ir al artículo completo (enlace externo, español)
Más de la revista de prensa sobre el tema » Política interior, » España
Todos los textos disponible de » Lluís Bassets