Sme - Eslovaquia | Miércoles, 25. Noviembre 2009
Dubček no es un símbolo de la Revolución de Terciopelo
Pavol Paška, presidente del Parlamento eslovaco, ha caracterizado al jefe del Partido Comunista durante la Primavera de Praga de 1968, Alexander Dubček, como otra figura simbólica de la Revolución de Terciopelo de 1989. El periódico liberal Sme polemiza contra esta concepción de la Historia: "Dubček no se puede comparar de ningún modo con Václav Havel. Éste era un disidente; aquél, un comunista perenne. ... Dubček nunca se liberó de las cadenas del comunismo. Nunca creció más allá del año 1968. Nunca puso en duda el papel de líder del partido. Y nunca dedicó a otros estratos de la sociedad una atención más marcada que a los comunistas excomulgados. ... El socialismo llegó a su fin en noviembre de 1989. Por este motivo, uno de sus exponentes no puede ser un símbolo de la Revolución de Terciopelo. De ser así, el 17 de noviembre tampoco podría ser un día festivo. Por lo menos no para los que nunca pertenecieron al Partido Comunista."
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