El escritor Mircea Cărtărescu recuerda en el diario Evenimentul Zilei la caída de la dictadura comunista de Rumanía en el año 1989 y saca un balance crítico del suceso: "La revolución nos sorprendió y creímos en ella. Si te encuentras entre un millón de personas que se abrazan y lloran de emoción, dejas de preguntarte quién los ha convocado y por qué motivos. Un millar de ellos recibió disparos mortales [de las fuerzas de seguridad]. También murió fusilado [el jefe de Estado comunista Nicolae] Ceauşescu, de quien hasta entonces creíamos que era inmortal. Todo eso fue retransmitido por la televisión. ... Y aunque todo fue evidente, el resultado simple y la imagen del escenario, barata, ... creímos con los ojos abiertos en ese sueño. La revolución fue una telenovela, nuestra dulce ilusión. ... En 1990 llegamos a un mundo libre y a una democracia. Sin embargo, no sabíamos lo que era la libertad ni la democracia. Tras 50 años de dictadura fascista y comunista ya no éramos más un pueblo, ni siquiera una sociedad. Éramos un rebaño. Antes nos engañaban, ahora nos engañan. Antes éramos pobres, ahora somos todavía más pobres." (18/09/2009)
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