Leandro Pires, un joven portugués de 12 años, se suicidó el pasado martes porque sus compañeros de clase lo acosaban. El periódico Jornal de Notícias reclama que los directores de las escuelas, los padres y toda la sociedad perciban de una vez el peligro que representa el acoso escolar entre los niños y que lo combatan de manera adecuada: "Esta triste historia va teniendo, infelizmente, paralelismos en varias escuelas por todo el país. ... Pero el caso de Leandro, pudiendo no ser exclusivo, debe volverse ejemplar. ... Después de esto, las escuelas, los profesores, los responsables políticos del área, los encargados de Educación no pueden continuar dejando de lado las evidencias. El 'bullying' ha ganado un rostro. Las escuelas deberían crear o reforzar las condiciones ... que permitan a los alumnos que son víctimas denunciar, de una forma discreta, los malos tratos de los que son blanco. ... Es imperioso que padres y educadores abandonen definitivamente la tesis complaciente y retrógrada que defiende que este tipo de comportamientos forma parte del proceso normal de crecimiento de un niño. ... Porque eso significa decir que, en el caso de Leandro y de otras víctimas potenciales, la culpa no es de nadie. Peor: que la culpa es de la sociedad." (05/03/2010)
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