Los medios de comunicación italianos protestan hoy viernes con un bloqueo informativo contra la nueva ley de escuchas, que limita las posibilidades del poder judicial de realizar escuchas y establece sanciones drásticas para los periodistas que publiquen expedientes de investigación o fragmentos de conversaciones grabadas. Si bien el silencio de los medios de comunicación se puede entender como una forma paradójica de resistencia contra el temido bozal, es el único modo de hacerse oír dada la "dictadura televisiva" del primer ministro Silvio Berlusconi, escribe el periódico liberal La Repubblica: "Así pues, esta huelga es la única manera, en un desafortunado país de impropio monopolio televisivo [Berlusconi es dueño del grupo Mediaset y posee influencia en la televisión estatal RAI], para atraer la atención del público de las televisiones sobre lo que está sucediendo en el circuito de poder, justicia, información y opinión pública: el intento de obstruir este circuito con la ley, porque los magistrados de instrucción van a ver restringida su labor de investigación de las pruebas; los periodistas, que informan, deben callar; y los ciudadanos, que pueden juzgar, permanecen en la sombra. De todo esto no se habla en los telediarios de la corte: por un día, el apagón televisivo hablará por ellos, y los telespectadores sabrán por fin que hay un problema y que les afecta." (08/07/2010)
» ir al artículo completo (enlace externo, italiano)
Más de la revista de prensa sobre el tema » Libertad de prensa, » Italia
Todos los textos disponible de » Ezio Mauro