Los políticos de la UE comienzan las vacaciones de verano, pero han obtenido malas notas, considera Lluís Bassets. Alemania cumple en ella el papel de grandullón, un buen compañero hasta hace un tiempo, pero convertido ahora en egoísta. Así lo escribe en el periódico liberal de izquierda El País: "Alemania es el alumno más grandullón de esta clase, también el más visible, colocado siempre en el pupitre central del aula; y no es siempre el más ruidoso, papel que suele ocupar su vecino francés, pero sí el determinante. Si Alemania va mal, Europa va mal; aunque, ahora que Alemania empieza a ir bien, no esté nada claro que a Europa le vaya a ir bien. ... En septiembre habrá que intentarlo de nuevo. La Alemania de Merkel es la más preparada para alcanzar la nota de corte, es decir, empezar de nuevo a crecer con fuerza. Si el resto no sigue, y nadie más puede pasar curso, Europa podría llegar a tener un problema. Ahora dependemos del grandullón de la clase mucho más que antes. Pero el grandullón antaño generoso se ha vuelto egoísta y no está por historias. De manera que al resto le toca espabilar." (22/07/2010)
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