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Listas de encargos llenas
de Jochen Tholen, Thorsten Ludwig, Florian Smets
La construcción naval es una industria de futuro: lleva ya unos años experimentando un enorme auge en el mundo entero, Europa incluida.
Desde la muerte de los astilleros y el descenso drástico de empleo en los astilleros europeos especialmente durante la década de los años 90, la construcción naval suele considerarse una industria decadente. No obstante, las condiciones de las que parte siguen siendo positivas a nivel mundial y favorecen la demanda de nuevas construcciones navales.

Desde un punto de vista global, el número de encargos corrobora además que la construcción naval es una rama con perspectivas: la demanda de barcos mercantes nunca había sido tan grande como en 2007. En comparación con 2002 se ha más que cuadriplicado el volumen de encargos de nuevas construcciones como dice ISL/Lloyds List - de 39,0 millones de gran tonelaje a 169,4 millones. Un 90% de la totalidad se concedió a astilleros de Corea del Sur, que adquirió la mayor parte de los encargos (40,9%), China y Japón. Destaca especialmente el desarrollo de China, que se ha alzado con un 36,4% como el segundo constructor naval más importante. Visto este desarrollo vertiginoso, el objetivo político de China de llegar a ser hasta 2015 la mayor constructora naval del mundo podría ser alcanzado incluso antes de ese año.
Navíos especiales de gran calidad
Aunque el porcentaje de los astilleros europeos resulta con un 3,2% bajo en comparación, no se puede considerar este hecho como señal de una (nueva) crisis de la construcción naval europea. Los astilleros europeos son activos predominantemente en segmentos de mercado de alto precio y construyen barcos de bastante mayor calidad: los llamados RORO (del inglés: Roll On/Roll Off), buques de transporte cuyo cargamento se realiza rodado y no alzado con una grúa; megayates, barcos de crucero y navíos especiales. En China y Corea del Sur se construyen tipos de naves más bien sencillos, como por ejemplo buques contenedor, buques graneleros y buques petroleros. Además, las listas de encargos de numerosos astilleros europeos están bien completas para los próximos años, lo que asegura el trabajo durante este plazo: el porcentaje de astilleros a pleno rendimiento de capacidades se sitúa en una media del 65,1% en 2010 y en un 23,9% en 2012, según estadísticas de febrero de 2008.
Reestructuración en Europa del Este
Sin embargo, la situación económica del panorama de los astilleros europeos es muy diversa, pues existen diferencias considerables en cuanto a su rendimiento. Mientras que algunos países, entre ellos Alemania y los Países Bajos, disponen de amplias listas de encargos, los astilleros de Polonia y Croacia se encuentran en medio de un proceso de profunda reestructuración. Las plantas de producción anticuadas, la escasa producción y las prácticas de financiación contrarias a las reglas son desafíos a superar. Otro desarrollo importante es la entrada del consorcio coreano STX Shipbuilding Corp. al consorcio noruego Aker Yards, al que pertenecen, entre otros, astilleros de Finlandia, de Francia y de Rumanía. Con la adquisición de más del 40% de la parte de Aker, STX tiene acceso al saber hacer en la construcción naval de cruceros, dominada hasta ahora por Europa. Éste es también un síntoma de una reforzada competitividad global, pues los coreanos se ven obligados a avanzar igualmente en segmentos de mayor calidad, ya que los encargos de navíos más sencillos se llevan a cabo en China.
Más inversiones en personal e investigación
En vistas del persistente crecimiento de las capacidades constructivas de barcos en el mundo y de la acentuada situación competitiva, los astilleros europeos deben superar algunos desafíos. La clave del éxito radica en el continuo desarrollo de los productos y de los procesos de producción. Los presupuestos para ello son las inversiones en investigación y desarrollo, una cooperación más intensa y una plantilla altamente cualificada. El fomento intensificado de nuevas generaciones y medidas extensivas en favor de la cualificación pueden contribuir a la mejora de la situación del personal. La mayoría de los astilleros tiene problemas para conseguir mano de obra especializada adecuada, ingenieros e ingenieros navales. Sólo mediante una permanente optimización de las condiciones estructurales pueden mantenerse los adelantos en tecnología y conocimiento y con ello asegurar también en el futuro las condiciones competitivas de la construcción naval europea. Al fin y al cabo, los astilleros europeos emplean directamente en este momento a alrededor de 150.000 obreros.

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Original en Alemán
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