De Morgen - Bélgica | Lunes, 10. Noviembre 2008
Hooghe sobre la conmemoración de la Primera Guerra Mundial
Un armisticio dio fin hace 90 años a la Primera Guerra Mundial en Bélgica. El historiador Marc Hooghe reclama en el periódico De Morgen que se conmemore dignamente el hecho y llama a flamencos y valones a que abandonen los argumentos nacionalistas: "Cada sociedad desarrolla y utiliza rituales para mantener, en cierto modo, a los muertos en vida. Uno de los pasajes de la guerra de Troya que desata los mayores instintos de venganza es la profanación del cadáver de Héctor. Debido a nuestros conflictos nacionalistas y políticos, tenemos también poca consideración por los caídos de entonces. Eso resulta mucho más indignante porque el ataque alemán a la neutral Bélgica en agosto de 1914 tuvo como consecuencia una serie de actos de solidaridad internacional. La indignación sobre los crímenes alemanes en suelo belga, entre otros en Aarschot, Lovaina y Dinant, fueron la causa de que miles de británicos se alistaran como voluntarios en las fuerzas armadas. Muchos de ellos no sobrevivieron. Hemos respondido a la solidaridad internacional con poco agradecimiento porque no hay duda de que estamos demasiado atareados con nuestros propios conflictos nacionalistas. ... La humanidad no resultará posible hasta que recordemos a las víctimas de las dos Guerras como aquello que fueron: personas normales que tal vez se vieron enredadas en un conflicto mortal contra su propia voluntad. Al hacerlo, poco importa si hablaban francés o flamenco."
» ir al artículo completo (enlace externo, holandés)
Más de la revista de prensa sobre el tema » Historia, » Bélgica
Todos los textos disponible de » Marc Hooghe
» de toda la revista de prensa del Lunes, 10. Noviembre 2008