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Tema destacado del Martes, 6. Enero 2009


La guerra del gas


La guerra del gas entre Rusia y Ucrania sobre los precios y los acuerdos de abastecimiento sigue adelante. Dado que un 80 por ciento del suministro ruso de gas destinado a los Estados miembro de la UE atraviesa Ucrania, muchos temen que Rusia cierre el grifo del gas. Mientras que la UE sigue considerando el conflicto como una "disputa comercial", la prensa europea desentraña también motivos políticos.


Respekt - La República Checa

La interrupción del suministro ruso de gas a Ucrania constituye una señal inquietante para toda Europa, escribe el semanal liberal Respekt. "No obstante, la actual guerra [del gas] muestra también cómo ha cambiado la situación económica en los últimos meses para mal de Rusia, de su jefe de Gobierno, Vladímir Putin y de la poderosa compañía Gazprom. ... En una época en la que toda la economía rusa está plagada de grandes problemas, Gazprom también se ha deslizado hacia una profunda crisis. Antes de acabar el año, la empresa tenía ambiciones de alcanzar una gran cooperación y, de hecho, logró escalar al tercer lugar detrás de las compañías estadounidenses Exxon Mobile y General Electric. Entretanto, sin embargo, sus acciones han caído un 75 por ciento y las deudas de la empresa ascienden a 50.000 millones de dólares. Se trata de una situación sin par: Ningún suministrador occidental de energía necesita ayudas estatales en la crisis actual." (06/01/2009)


Dnevnik - Bulgaria

Si la guerra del gas entre Moscú y Kiev no se soluciona con éxito y si el consumo crece, las reservas de gas en Bulgaria alcanzarían sólo para una semana según las informaciones aportadas por el distribuidor energético Bulgargaz. El periódico Dnevnik escribe acerca de ello: "El litigio entre Gazprom y Ucrania ha puesto al descubierto por enésima vez el lamentable statu quo de Bulgaria. El Estado sigue dependiendo, 20 años después de la transición, del mismo grifo de gas que en los tiempos de la amistad búlgaro-rusa, cuando [el entonces primer ministro búlgaro y secretario general del Komintern] Georgi Dimitrov dijera que resultaba tan vital como el sol y el aire. En relación con la dependencia energética, dicha promesa resulta profética. Porque incluso hoy Bulgaria es el país que a todas luces depende más de Rusia, no sólo en relación con las antiguas repúblicas socialistas, sino también con los países balcánicos." (06/01/2009)


Il Sole 24 Ore - Italia

El periódico financiero liberal Il Sole 24 Ore critica la postura pasiva de la UE en la guerra del gas. "Los próximos días dirán si se trata de una estrategia sabia. Es inevitable, no obstante, que la contienda entre Moscú y Kiev preocupe ante la ola de frío que está sufriendo gran parte del Viejo Continente. ... Y ha permanecido con toda su fuerza la línea de los grandes países europeos (Italia incluida), que prefieren por el momento ver el pulso mantenido entre Moscú y Kiev como una disputa comercial y no como un problema político. En cambio, se ha acabado aislando la voluntad de polacos y lituanos de intentar reprender con más fuerza a Rusia. Sobre el resto, también la decisión de la presidencia checa de la UE de convocar una reunión de los números dos de las 27 representaciones en Bruselas (responsables de las cuestiones energéticas) y no de los embajadores ha evidenciado la intención de mantener la cuestión en el plano técnico, a fin de evitar que escale una confrontación política con Moscú." (06/01/2009)


Világgazdaság - Hungría

La historiadora y experta en asuntos rusos Ágnes Gereben escribe en el periódico financiero Világgazdaság que la actual guerra del gas se diferencia de anteriores conflictos: "Al contrario de la guerra del gas entre Rusia y Ucrania de hace tres años, Moscú no ha promovido el conflicto actual ni de forma inesperada ni con medios drásticos, sino que lo ha preparado durante mucho tiempo. Ya sonaba algo raro que el presidente ruso Dmitri Medvédev le encargara el 20 de noviembre ante toda la opinión pública al jefe de Gazprom, Alexei Miller, que cobrara inmediatamente los 2.400 millones de dólares de la gran deuda de su socio ucraniano Naftogaz. ... Tras la enorme campaña de propaganda rusa que tacha a Naftogaz y a la élite política de Ucrania como poco confiables, irresponsables e incluso criminales, se esconden sin embargo no sólo motivos geopolíticos. El bajo precio del gas mantenido de forma artificial en los Estados postsoviéticos – y también en Rusia – no puede seguir manteniéndose sin más." (06/01/2009)


The Times - Gran Bretaña

El diario The Times opina que la postura de Moscú en la guerra del gas compromete la credibilidad de Rusia como suministrador energético de Europa: "Una y otra vez, Vladímir Putin ha usado los recursos de su país para castigar o chantajear a las ex-repúblicas soviéticas, especialmente a Georgia, que se atrevió a desafiar la hegemonía de Moscú. Por mucha simpatía que derroche en sus viajes por las capitales occidentales Aleksandr Medvédev, director de Gazprom, la UE no se deja engañar por aseveraciones de que se trata de relaciones meramente comerciales. Del mismo modo que el embargo de petróleo llevado a cabo en 1973 por los árabes, las confrontaciones periódicas de Rusia han forzado a Occidente a buscar lo más rápido posible otras fuentes y tipos de energía. Por supuesto que Moscú no está obligado a vender su gas por debajo del precio de mercado, pero cerrar el grifo no sólo acaba con el suministro sino con la confianza, con la fiabilidad y la credibilidad a largo plazo." (06/01/2009)


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