El Gobierno de Bélgica ha caído en una nueva crisis. El primer ministro Yves Leterme se vio obligado a confesar que el Gobierno presionó a un tribunal en el proceso por la venta del banco Fortis. La intromisión del Ejecutivo en la independencia de la Justicia es única en la Historia, escribe el periódico De Standaard. La renuncia de Leterme parece inevitable. "El drama personal de Leterme es enorme. Sin unidad en las cuestiones federales, sin un presupuesto equilibrado, sin coalición, sin un partido fuerte, sin un rescate exitoso del banco más grande del país, sin salud. El hombre que tras ocho años de [Gobierno de Guy] Verhofstadt debía aportar nuevamente credibilidad a la política belga, se va sin gloria y con amargura. Pero el drama de Bélgica y de sus ciudadanos es mucho peor. El país se queda en la 'mayor crisis en cien años', como ha dicho Yves Leterme, sin dirigente." (19/12/2008)
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